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Lunes, 09 Junio 2014 00:00

Dar el pecho a escondidas

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Dar el pecho a escondidas

Cuando éramos pequeños uno de mis juegos favoritos era jugar a las escondidas, había uno de los niños que se “la quedaba” y se ponía cara a la pared y contaba, durante ese tiempo el resto del grupo se escondía en las cercanías y desde que el primero terminaba de contar empezaba a buscar al resto del grupo… desde que encontraba a alguno se repetía el juego.

Hoy en día parece que jugamos a este juego… pero en lugar de ponerse contra la pared para no ver el que mira se esconden las que hay que ver.

Amamantar a un bebé es lo normal y debería estar normalizado, que ver a una mamá dándole el pecho a su hijo tendría que pasar inadvertido a la vista de la sociedad como un hecho más, no nos paramos a ver como una mamá le da una botella de agua a su hijo, ¿por qué debemos pararnos cuando vemos a un niño tomar el pecho?

Entiendo que ante  la actitud sexista de una gran parte de sociedad que existe frente al pecho femenino muchas mujeres quieran taparlo, si no estás cómoda ante las miradas ajenas es mejor que no te expongas, que estés tranquila, pero que la decisión sea tuya, sólo mamá y niño deben ser los que elijan la forma de hacerlo. NADIE a excepción de estas dos personas debe exigir a ninguna mamá a abandonar un lugar público o taparse. Cuando jugábamos al escondite se tapaba los ojos el que no podía ver y no al contrario.

Para las que necesiten que ese momento sea intimo existen las salas de lactancia, estás salas son de uso permitido para dar de comer, cambiar pañal, preparar biberones, pero no es de uso obligatorio para ellas… muchas veces nos encontraremos a familias cambiando el pañal en el carrito de paseo…

Hoy en día no debemos parar nuestra vida para sentarnos a amamantar a nuestras crías, existen los portabebés ergonómicos con los que podemos llevarlos pegaditos al pecho de mamá de forma muy cómoda para ambos, puesto que adoptan la postura que tenían cuando iban en la barriguita, gracias a este tipo de artilugios (que aunque parecen modernos no lo son en absoluto) podemos realizar muchas actividades sin tener que despegarnos de nuestro adorable hijo, tenemos las manos libres para poder hacer lo que queramos, ir a comprar, lavar la losa, pintar un cuadro, escribir un post… Lo cual permite que el pequeño tenga vía libre al pecho de mamá, cuando tiene hambre, sed, sueño, miedo, necesita mimos o lo que sea.

Entonces, ¿Por qué hay gente que se incomoda ante dicho acto de amor tan natural como la vida misma? ¿Por qué invitar a una sala de lactancia a una mamá que está cómodamente amamantando a su hijo mientras se toma ella un café? ¿Por qué invitar a salir de una tienda a una posible compradora cuando le da el pecho a su hija mientras busca entre los percheros algo para comprar? Dar el pecho no mancha ni huele mal…

Hace aproximadamente un año ocurrió un hecho como el que describo en el párrafo anterior, una mujer fue expulsada de una tienda por amamantar a su bebé, invitándola a seguir con este acto en la sala de lactancia. Ante la negativa de esta mujer a abandonar el local le indicaron que era política de empresa. Esta mujer solicitó libro de reclamaciones y puso una queja, que en un principio no fue atendida, dado lo cual, utilizando las redes sociales como medio se dieron a conocer varios caso más de esta marca de tiendas en las que se había expulsado a más mujeres por el mismo hecho. Otras nos enteramos de los hechos y queríamos apoyar a estas mujeres discriminadas y se organizaron quedadas por casi todas las tiendas de esta empresa que tiene en España. En esas quedadas se reunieron muchísimas familias con el objetivo de apoyar a las madres afectadas y entregar una queja conjunta. A los pocos días de este hecho la empresa emitió un comunicado solicitando perdón a las afectadas e indicando que en su política de empresa no existe esta restricción invitando a cualquier madre a realizar sus compras amamantando a sus bebés o niños sin problema en su interior.

Conseguido esto, las que organizamos esto, nos quedamos con ganas de más, necesitábamos que no hubieran más perdones, necesitábamos que no se volviera a repetir. Aunque es nuestro derecho dar el pecho a nuestros pequeños donde sea y cuando sea queremos una ley que nos respalde y que, en caso de suceder, plasmársela a quien se crea en derecho de prohibírnoslo. Para ello se creó la Asociación sin ánimo de lucro “Lactancia en Libertad” cuyo objetivo es apoyar a las mujeres discriminadas por dar el pecho en lugares públicos y ofrecerle opciones para evitarlo, pero sobretodo conseguir la ley mencionada anteriormente. Para ello se creó una petición de firmas donde te invito a que colabores con la causa pinchando Aquí

Por problemas personales, actualmente no formo parte de la directiva de esta asociación pero sigo muy de cerca su progresión y me encantaría que se logre el objetivo.

Amamantar en público no sólo alimenta al bebé, además alimenta a la sociedad, normalizando el hecho en sí y haciendo ver que la lactancia en si es posible y que la lactancia prolongada también lo es. Por ello quiero agradecer a todas aquellas que frente a los tabús que existen deciden hacer caso a su instinto y no dejar esperando a sus pequeños para recibir esa dosis de cariño en forma de leche que sin duda se puede dar al instante.

He realizado esta tarjeta que entregaré a las mamás que me encuentre en el camino para agradecérselo personalmente. Si tú quieres puedes imprimirla también y ampliamos fronteras.

¿Te gustaría recibirla? ¿Cómo te sentirías si alguien te la entregara?

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