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Viernes, 01 Agosto 2014 00:00

La leche en la familia

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Hoy es el día internacional de la lactancia materna y por tanto me gustaría aportar algo como mamá que amamanta a su bebé de casi 2 añitos.

En mi familia no se ha amamantado nunca (casi), tengo 5 hermanos, todos mayores, el primero falleció a los pocos días de vida y en esa época (hace 50 años) le echaron la culpa a la leche materna, así que mi mamá decidió que no amantaría a sus hijos porque “su leche era mala”, sin embargo mi tía (su hermana) si amamantó a sus tres hijos al menos 8 meses… (qué mala es la naturaleza que siendo las dos hermanas a una le da leche buena y a la otra leche mala L). Esta tía de la que hablo dio a luz a mi primo 3 días antes que mi madre a mi, coincidieron en el materno infantil y me amamantó un poquito… ¡Más vale poco que nada!

Mis hermanas no tuvieron el apoyo que necesitaban y la primera casi no amamantó (no tenía leche) y la segunda amamantó 3 meses (pero se quedó sin leche y la niña se quedaba con hambre).

Hoy en día mis hermanas me ven dándole el pecho a mi peque y me hacen preguntas y lamentan que no fuese yo la que tuvo antes a su bebé, para que pudiera orientarlas… No podemos volver atrás pero si ayudar a las siguientes generaciones, así que mis sobrinas e hija contarán con mi apoyo incondicional y por supuesto con la información que necesitan.

Mis cuñadas no me han explicado como les fue… sé que no amamantaron pues siempre vi biberones en todas las casa pero no sé cual fue el motivo, si estaban informadas o no… a lo mejor un día les pregunto ;)

Como eso es lo que yo había vivido cuando estaba embarazada compré todo tipo de artilugios, biberones, esterilizador de biberones, calienta biberones… etc…

No se me ocurrió comprar un sacaleches… como no sabía si iba a poder o no dar el pecho… ¿para qué me iba a hacer el gasto? Mi mentalidad era “El pecho es lo mejor, pero por algo existe la leche de fórmula, no me voy a volver loca, si puedo bien, sino puedo pues nada, bibe

Durante el embarazo sabía que después de nacer mi pequeña yo quedaría en un segundo plano, tanto para el resto de la familia como para mí misma, así que aproveché mi embarazo como una recta final de mi antigua “yo”. Me dedique a nadar, a descansar, a divertirme, a cuidarme…. Y no a lo que debería haber hecho ¡Formarme!

Unos días antes del nacimiento de mi pequeña un matrón especialista en senos y suelo pélvico me hizo una revisión con la fatídica noticia… “mis pezones eran planos y no podría amamantar”… me vine abajo…

Pero el día 19 de agosto de 2012 nació mi inspiración, nació la luz de mi vida, la que me ha hecho abrir los ojos y aunque los comienzos no fueron fáciles lo hemos conseguido y estamos a punto de conseguir una lactancia prolongada y que dure, que dure….

Cuando nació le ofrecieron un biberón “porque estaba baja de azúcar” (por lo visto no conocen el suero, ni la jeringa, ni el relactador, ni las cucharas…) así que la primera impronta de mi hija fue una tetina, ese biberón lo echó entero en buches… normal… ya venía comida dentro de mí…  aún así a las pocas horas se enganchó al pecho… como pude, tengo un problema en la columna y este problema me dificultaba la postura y no conseguía verle su boquita, no sabía como colocarla, me dolía pero aguantaba, todo fuera por ella, en un momento dado me vino a la mente la noticia del matrón, y entre mi postura, el dolor, mi mente, las hormonas y todo a mi alrededor quise tirar la toalla, pero ahí estaba nuestro ángel de la guarda, el papá de mi niña, que me dijo, “tu puedes hacerlo, yo te ayudaré” y ahí estuvo conmigo toma tras toma, acudiendo a los grupos de apoyo, recordando los consejos que me daban, apoyando la lactancia. A los 4 días acudimos a la matrona del centro de salud para hacerle la prueba del talón a la pequeña y le explicamos nuestra situación, que le dábamos biberones durante el día y que yo no tenía leche (no me había dado la subida y eso es lo que me decían todos en el hospital) aunque yo seguía ofreciéndole el pecho durante horas y por la noche no le daba otra cosa que no fuera el pecho, esta matrona me hizo un masaje y empezó a salir la leche a chorros… ¡¡¡tanto que me tuvo que dar unos empapadores!!! A partir de ahí no hubieron más biberones a excepción de uno.  Conseguimos un buen agarre y una lactancia placentera aunque agotadora y para que pudiera descansar la familia decidió darle un biberón mientras yo dormía (misteriosamente desapareció la lata de LA de mi casa desde que me entere…).

A partir de ahí hemos sufrido todas las crisis existentes y no existentes ya que mi peque vive colgada de mí literalmente. Cuando llevaba 5 meses de LME estaba deseando que tuviera los 6 meses, empezara a comer y se fuera destetando poco a poco… no ocurrió, empezó a comer, si… comía con ganas, pero el pecho siguió igual, practicamos Baby Led Weaning y nos encanta comer en compañía, me costó bastante tiempo aceptar y disfrutar de la lactancia materna y hoy en día es lo mejor que me ha pasado y creo que el Baby Led Weaning y por supuesto la crianza con apego tiene mucho que ver en la lactancia duradera.

Cuando mi pequeña está mala y no tiene apetito sé que está alimentada porque tiene su lechita,

cuando tiene un tropiezo y se da un golpe enseguida se calma porque tiene su tetita,

¡cuando necesita sentir a mamá cerca, mamá está!

         Iliana mamando con pocos días             y                                  hace pocos días           

 

 

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